Otra buena razón para seguir siendo peatón

abril 19, 2007

¿Cuánto monóxido de carbono puede emitir un auto en un día? Podés verlo acá.

¿Cuántos autos hay en el DF? Una vez escuché que salen a la calle 800 nuevos vehículos al día, pero lejos está de ser un dato verificado.

via reddit.com


Ya no sigo aguardando nada…

abril 13, 2007

Lo de recién supera con creces a lo que describí en agosto en La Periferia….

Nadie me vio partir, lo se…

 

 

Las 9.30am es una hora que me suele encontrar en la calle, atascado en alguna esquina saturada del DF, casi casi llegando a la oficina. Por allá por el asfalto, nunca lo hubiera notado, pero acá en el 7mo piso lo sentí en mis piernas, y en varias partes más.

En una semana de mucha casa por la fuerza mayor de la gripe o lo que sea que me invade, las 9.30 de hoy fueron toda una nueva experiencia. Todavía en calzones, mirando por los ventanales de mi cuarto a esta ciudad cubierta de smog y polvo, sentado en la compu, respondiendo algún que otro mail, despejando alguna que otra duda por skype, todo de lo más engripado y normal hasta que el escritorio y la compu empezaron a sacudirse.

“Qué mal me levanté” pensé por un instante. El mareo era mareo pero diferente, me paré y sentí que me iba a desplomar, como si una onda de agua pasara por debajo del piso. Ningún sentido tenía agarrarme de la mesa, tan inútil como mis piernas. La ropa en el placard tomó vida, las perchas empezaron a sonar al golpear entre sí.

Hice una pausa, miré para afuera, la gente ni se inmutaba, pensé en el consejo que solían darme de recién llegado… buscar una viga, ponerse abajo… me di cuenta de que en mi casa es inútil, están demasiado cerca de las ventanas… caminé al living, volví al cuarto… parecía que estaba aflojando, esa gran ola debajo de mis pies se iba calmando, volví a sentarme, frenó, respondí otro mail. Todo en no más de… 15 segundos? Aunque pareció una eternidad. 5,9 richter dice el diario, epicentro por allá por las costas de Guerrero.

A los 7 minutos volió a temblar. De nuevo lo sentí pero ya no me alarmó tanto. Menor duración, 4,9 richter.

Después de casi dos años por estos lados ya había perdido mi virginidad tembloril.

Al margen, tengo 4 “drafts” desde el miércoles pasado esperando edición, espero poder bajar todo mañana. Si la semana fue lo que fue no me quiero imaginar lo que me espera en este viernes 13…


En México…

octubre 16, 2006

despejado.jpg

En México no es el sol ni un cielo despejado lo que define un lindo día. Tampoco es si llueve o no, lo denso y pesado de las nubes o qué tan rápido se mueven.

En México no importa si una tormenta feroz parece venir de sur o norte. Tampoco importa que el sol golpee de vez en cuando, ya que la dosis diaria está prácticamente asegurada.

En México lo que importa es que el aire se vea transparente, que el cielo, nublado o no, se vea franco ante los ojos. Que las torres y las montañas alrededor no se escondan. Que un viento benigno y cálido te golpee la cara sin miedo. Y que los colores se desperdiguen todo alrededor plateando todo y mostrando contrastes increibles.

Un día sin smog en México te hace imaginar a este valle como lo habrán visto sus primeros colonos, buscando aquella águila parada en el nopal, con la serpiente atrapada en su pico, a la sombra de las dos moles que rara vez se dejan ver pero siempre vigilan, aunque ayer no tuve el gusto de verlas.

(De algo así hablaban hoy en Chilanga Banda)
(La foto es la vista desde mi casa hacia el norte de la ciudad. Si le das click se ve en el tamaño original)